Estabilidad sin crecimiento: el resultado de la baja productividad y competitividad


En el cual se realiza un análisis sobre la estabilidad macroeconómica como un resultado insuficeinte y donde la Ley para Impulsar el Incremento Sostenido de la Productividad y la Competitividad de la Economía Nacional tiene un marco de referencia que es consistente con los requerimientos para reactivar el desarrollo económico de México, sin embargo, el país aún no observa avances en términos de resultados. 


Se deben generar los programas y las políticas públicas que conviertan la Ley en una realidad y se alcancen los objetivos planteados en términos de productividad y competitividad y con ello combatir las consecuencias del escaso crecimiento registrado: inseguridad, precariedad laboral y pobreza. 

http://idic.mx/2018/01/29/estabilidad-sin-crecimiento-el-resultado-de-la-baja-productividad-y-competitividad/?utm_source=ZohoCampaigns&utm_campaign=108+Bajos+salarios%2C+informalidad+y+pobreza%2C+la+debilidad+social+del+modelo+econ%C3%B3mico_2017-12-12&utm_medium=email
Desafíos 2018

Un análisis objetivo permite afirmar que durante el 2018 el país no llegará al paraíso prometido de crecer 5%.



El punto de partida no será el más propicio para la economía 15 del mundo. A pesar de las reformas estructurales aprobadas desde el cierre del 2012, el crecimiento del PIB nacional sigue anclado alrededor de un 2%.



Se debe reconocer que en esta administración se avanzó en la formalización del mercado laboral y en la reducción de la tasa de desocupación. No obstante, se debe establecer que:

  • Ello se logró en función de la creación de ocupación y empleo de bajos salarios, básicamente porque la economía no genera suficiente valor agregado y por ello no requiere de capital humano especializado.
  • La reforma energética no se ha convertido en el propulsor de una mayor producción de petróleo y gas, así como de otros energéticos y sus derivados más baratos.
  • El objetivo inflacionario no fue alcanzado y a ello contribuyó tanto el desequilibrio generado por la liberalización del precio de las gasolinas, como la depreciación del peso frente al dólar.
  • La pérdida de valor de nuestra moneda frente al dólar constituye una mala noticia para un país que tiene un déficit estructural de cuenta corriente que no es financiado con bases productivas: ascendería a casi 50 mil millones de dólares anuales si no fuera por el arribo de las remesas que envían los migrantes mexicanos que laboran en el extranjero.
Lo anterior se refleja en el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) anunciado para el mes de noviembre, el cual  indica una variación anual de 1.51%, dando como resultado en el  acumulado 1.86%. Con esto, el PIB al cierre del año será más bajo que el promedio que se ha tenido en las 3 décadas previas.